Lectura con El anticlub de poesía tierra de nadie en el CTE
Para entonces había escrito un par de poemarios. Uno de ellos lo revisó Saúl Ordoñez. Dijo que mi estilo era cercano a la escuela de Bukowski, Carver o Cecilia Juárez. Luego de algunas correcciones le pedí sugerencias para ese libro. Me dijo que lo mandara a concurso o que buscara una editorial. Eso hice sin mucha suerte si quiera de recibir respuesta alguna. Pero una noche, scroleando en Facebook me encontré con El anticlub de poesía tierra de nadie. Fue por un post en que solicitaban víveres para cierta causa. Me pareció un buen gesto y fue entonces que me animé a escribirles buscando publicar. Tal vez por la costumbre, entendí como normal que no tuviera respuesta, pero unas noches más tarde, Luis Arteaga me mandó un mensaje de voz —gesto que valoré porque noté la necesidad de ser captado con precisión, cierta empatía—. Me contó de su misión como grupo, evitar las élites en el seno literario tan viciado por los grupos que se fraguan en aparente libertad, de ominoso compadr...