Agencia política de la sexualidad
La foto que ilustra este texto junto a la del texto anterior ( Construcción del conflicto sin drama aparente ) las tomé en un hotel de paso en el entremés de un revolcón. Digo revolcón por la fonética lúdica que le imprime al evento. Dos fotos de una carga erótica importante. Fotos capturas consensuadamente y con la aprobación de hacerlas públicas. Usé la primera foto seguro de mantener en secreto la identidad de mi acompañante, pero sin importar las condiciones, luego de postearla estaba tenso pues no sabía de cualquier modo cómo era que ella iba a reaccionar. Lo que escribí fue honesto, más allá de la carga erótica de la imagen me cautivó el fondo de la foto, hallarme en esa guarida intima de seguridad en un pacto veloz de placer alejado de los estigmas libidinales. Me di cuenta también de que mi motivación para escribirlo era la culpa. Por un lado, de no herir a terceros y por el otro, aquella sensación de vacío pues parecía que si no había un drama de por medio no existí...